Resignación...
Asi sentencia Shakespeare su obra maestra a mi gusto "Hamlet", cuando ya todo pasó, cuando las inauditas circunstancias dentro de Palacio llegan a su epilogo, cuando el resquemor de un nuevo amanecer es arrebatado al lector como dulce a un bebé, un final dramático, la dramaturgia alcanza su ápice en estas palabras...
Asi la vida tiene de esos momentos por montones, mogollón de silencios obligados, atrapados sin salida, sin pautas, sin reglas, lisa y llanamente la resignación a la causa más noble del dejar ser, del dejar partir en la penunbra de la gloria, como dice Mario Benedetti en "La Tregua" esta incanjeable historia, es la que nos tocó, así sin más y de la que debemos dar gracias y seguir sin que el ocio, maldito ocio, nos arrastre mar adentro y nos hunda al fondo del abismo.
En que magnifico heroe sin gloria me he convertido, este caballero de mil batallas perdidas y ganadas una vez más debe mirar el horizonte y siempre con la frente en alto asumir que será en otro momento, quizas con otro estandarte, quizas defender el honor de otro reino....
Por ahora prefiero cerrar los ojos, mirar hacia dentro, y creer en aquella maravillosa sanación que solo el tiempo ha de desenfundar en la piel, aquellas llagas no perduraran, solo se convertiran en cicatrices, unas más vistosas y otras insignificantes; es el precio de ser un guerrero, de ser un luchador por excelencia, y como buen guerrero, con fidelidad en la conciencia de la experiencia aprende de sus derrotas y llega al compendio de que debe empreder el viaje.
He estado demasiado tiempo en este lugar, el aire esta enrarecido. Me encuentro estancado, no fluyo. Mi entorno ya no me aporta nada nuevo. He de marcharme en busca de nuevos amaneceres, dejando atrás lo superfluo, llevando conmigo solo lo esencial, mi corazón, mi espiritu y mi cuerpo. Así he de ordenar mis cosas antes de irme, debo cerrar aquellos círculos que se quedaron con ganas de decir más y callarlos simplemente, para asi no dejar cabos sueltos, debo partir liviano sin mochilas pesadas.
Así mi partida será natural y sin vacilantes pasados que puedan atormentar el trayecto, sin palabras que me inviten a volver, sin esperanzas en lo que atrás se queda. Mi partida ha de ser como el migrar de las grullas en invierno, por un clima mejor pero sin escapar, yo nuca fui el que se escapó de la verdad, solo que ahora no hay verdad. Esto es solamente "dejar atrás", he de abandonar este lugar solitario que me rasguño las entrañas y aniquilo mis fuerzas, abandono este lugar de donde fui uno mucho tiempo atrás y de donde hoy solo soy una metafora que se la traga el viento cuando arrastra un grito en medio de la tormenta.
De seguro encontraré compañeros nuevos de viaje y maravillosos parajes por descubrir, nuevas aventuras, nuevas batallas, pero antes de eso hay que caminar y no estar a un lado del camino como hasta hoy, no debo ya esperar que el sol aparezca donde la noche sin luna hace ciclos eternos de indesición.
Tal vez algun dia regrese.....
Y sentenciando la batalla y la pronta partida, ahora si que el resto es silencio por que nadie puede gritar más fuerte que una verdad caprichosa y menos yo que soy un simple guerrero.
Asi la vida tiene de esos momentos por montones, mogollón de silencios obligados, atrapados sin salida, sin pautas, sin reglas, lisa y llanamente la resignación a la causa más noble del dejar ser, del dejar partir en la penunbra de la gloria, como dice Mario Benedetti en "La Tregua" esta incanjeable historia, es la que nos tocó, así sin más y de la que debemos dar gracias y seguir sin que el ocio, maldito ocio, nos arrastre mar adentro y nos hunda al fondo del abismo.
En que magnifico heroe sin gloria me he convertido, este caballero de mil batallas perdidas y ganadas una vez más debe mirar el horizonte y siempre con la frente en alto asumir que será en otro momento, quizas con otro estandarte, quizas defender el honor de otro reino....
Por ahora prefiero cerrar los ojos, mirar hacia dentro, y creer en aquella maravillosa sanación que solo el tiempo ha de desenfundar en la piel, aquellas llagas no perduraran, solo se convertiran en cicatrices, unas más vistosas y otras insignificantes; es el precio de ser un guerrero, de ser un luchador por excelencia, y como buen guerrero, con fidelidad en la conciencia de la experiencia aprende de sus derrotas y llega al compendio de que debe empreder el viaje.
He estado demasiado tiempo en este lugar, el aire esta enrarecido. Me encuentro estancado, no fluyo. Mi entorno ya no me aporta nada nuevo. He de marcharme en busca de nuevos amaneceres, dejando atrás lo superfluo, llevando conmigo solo lo esencial, mi corazón, mi espiritu y mi cuerpo. Así he de ordenar mis cosas antes de irme, debo cerrar aquellos círculos que se quedaron con ganas de decir más y callarlos simplemente, para asi no dejar cabos sueltos, debo partir liviano sin mochilas pesadas.
Así mi partida será natural y sin vacilantes pasados que puedan atormentar el trayecto, sin palabras que me inviten a volver, sin esperanzas en lo que atrás se queda. Mi partida ha de ser como el migrar de las grullas en invierno, por un clima mejor pero sin escapar, yo nuca fui el que se escapó de la verdad, solo que ahora no hay verdad. Esto es solamente "dejar atrás", he de abandonar este lugar solitario que me rasguño las entrañas y aniquilo mis fuerzas, abandono este lugar de donde fui uno mucho tiempo atrás y de donde hoy solo soy una metafora que se la traga el viento cuando arrastra un grito en medio de la tormenta.
De seguro encontraré compañeros nuevos de viaje y maravillosos parajes por descubrir, nuevas aventuras, nuevas batallas, pero antes de eso hay que caminar y no estar a un lado del camino como hasta hoy, no debo ya esperar que el sol aparezca donde la noche sin luna hace ciclos eternos de indesición.
Tal vez algun dia regrese.....
Y sentenciando la batalla y la pronta partida, ahora si que el resto es silencio por que nadie puede gritar más fuerte que una verdad caprichosa y menos yo que soy un simple guerrero.

2 Comments:
Increible, de repente uno se da cuenta de que simplemente tiene que moverse para alguna parte, dar un paso al lado.. al frente... incluso hacia atras... es importante no perder el movimiento ni el equilibrio. Y creo que la palabra resignación podría ir redefiniendose por aceptación... creo que solo a partir de eso se pueden hacer y emprender nuevas cosas...
( me siento un poco identificada con el post.. nada que decir..)
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Aceptación será el nombre del próximo escrito, cuando el viaje comience a dar sus frutos internos, he ahi la aceptación, cuando uno mira hacia atrás y aunque duela uno está conforme con lo hecho, por mientras me resigno, jajaja. Gueon porfiao
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